El Señor es excelso,
pero toma en cuenta a los humildes
y mira de lejos a los orgullosos.
(Salmo 138:6)Dios es excelso y sublime, pero está siempre cerca de nosotros. Dios nunca nos desampara. Independientemente de nuestra condición él está atento a nuestra voz. Por eso, no tengas miedo de clamar a su nombre.
Aunque él esté en las alturas, Dios está atento a todos aquellos que sufren por amor a su nombre. Él sabe lo que pasa en el corazón del hombre y sabe quiénes son los humildes y quiénes los arrogantes. En este mundo imperan la injusticia y la arrogancia, pero Dios es justicia y la ejecutará en el momento correcto. ¡Dios reconoce a sus hijos!
No temas hablar con Dios
- Crea el buen hábito de hablar con Dios todos los días. Desarrolla la intimidad con él.
- Sé sincero con Dios, ábrele tu corazón.
Para orar:
Señor, sé que estás en las alturas en la majestad de tu poder. Aun así, yo sé que me oyes y que me miras. Muchas gracias por tu cuidado y amor. Amén.